Hacia la restauración del Lago Tezozómoc



Por en enero 10, 2012 | 5:39 PM | Imprimir

Hacia la restauración del Lago Tezozómoc

Los lagos urbanos se han convertido, debido al crecimiento poblacional de las ciudades, en los cuerpos de agua artificial que mayor número de personas conoce y visita. Favorecen estéticamente el paisaje y albergan todo tipo de actividades recreativas. Sin embargo, poco pensamos que, en su profundidad, existe un complejo ecosistema viciado por los desechos humanos  ¿Qué se puede hacer para sanearlos? Sirva el caso del lago Tezozómoc en la Ciudad de México para conocer la problemática y sus posibles soluciones.

La Ciudad de México se asienta sobre un espacio geográfico que anteriormente albergó un amplio sistema de lagos actualmente extintos o profundamente deteriorados; sin embargo, la añoranza de aquel paisaje lacustre, llevó en1982 a la construcción del Parque Cultural Tezozómoc, en la delegación Azcapotzalco.

Como elemento central del Parque Tezozómoc, se construyó un lago artificial que intenta evocar en miniatura al antiguo lago de Texcoco, hoy prácticamente extinto. El resultado procuró traer a la memoria el paisaje chinampero del Valle de México y parte de su ecosistema. Paradójicamente, la situación de este cuerpo de agua atraviesa una severa crisis ambiental.

La problemática del Lago Tezozómoc

Al no existir un afluente natural, el lago es alimentado por aguas semi-tratadas por medio de lodos activados provenientes de la planta de tratamiento El Rosario, la cual capta las aguas residuales  de la zona industrial y habitacional de esa área. Esta situación ha generado un proceso de eutrofización, es decir, un exceso de nutrimentos, principalmente nitrógeno y fósforo; los cuales generan que el cuerpo de agua sea hipertrófico.

El agua tratada viene cargada de una cantidad excesiva de nutrimentos. Además, las especies que habitan el lago, tales como aves (pato de Pekín, pato golondrin, garzón blanco y zambullidor de pico pinto), reptiles (tortuga japonesa de orejas rojas y tortuga café) y peces (guppys y carpas), contribuyen de manera importante a la eutrofización del lago. Ambos factores dan como resultado un cuerpo de agua turbio, con exceso de algas y aspecto desagradable.

En este tipo de lagos es común el predominio de peces de pequeño tamaño (comúnmente llamados “guppys”), los cuales se  alimentan de cualquier recurso disponible en su medio. Estos peces tienen un efecto negativo sobre el fitoplancton (conjunto de organismos acuáticos capaces de producir su propio alimento (autótrofos) y que por lo tanto tienen actividad fotosintética).

Este tipo de peces  pueden jugar tanto un papel positivo como negativo sobre el fitoplancton. Su efecto positivo se debe a que los peces se alimentan directamente del fitoplancton, permitiendo así un crecimiento moderado del mismo y evitando los grandes florecimientos de algas. Su efecto negativo, implica que estos peces se alimentan también del zooplancton de talla grande (organismos acuáticos microscópicos que se encuentran en la columna de agua) que se alimentan del fitoplancton, de tal modo que existe un predominio de especies de zooplancton muy pequeño, incapaces de consumir el exceso de nutrimentos, lo cual genera el florecimientos excesivo de fitoplancton, fenómeno que produce un color verduzco y poco agradable del lago.

Es por lo anterior que hace poco se empezó a estudiar al ecosistema del lago Tezozómoc, con la finalidad de entender su funcionamiento, las interacciones bióticas y abióticas que se presentan y cómo, en un momento dado, podría restaurarse al conocer los diferentes aspectos de su dinámica.

Para este tipo de estudios se recurre al uso de mesocosmos o “ecosistemas artificiales” que son diseños en miniatura que emulan las condiciones presentes en el ecosistema estudiado.

En los mesocosmos se experimentan ciertos factores ambientales que pueden ser manipulados, lo cual permite conocer de forma muy cercana los efectos directos e indirectos de ciertas variables en el ecosistema. Al conocer la cadena trófica del sistema, se pueden determinar el papel de los elementos abióticos y bióticos, lo cual permite generar un adecuado plan de restauración.

Introducción de especies y eliminación de más nutrientes.

Un estudio del lago Tezozómoc, por parte de estudiantes y académicos dela Facultadde Estudios Superiores Iztacala, perteneciente ala UNAM, reveló en 2010 que el efecto de los peces sobre el ecosistema podría ser determinante para la restauración del lago.

Los resultados obtenidos podrían generar la aplicación de acciones bióticas, por ejemplo la introducción de más peces de alimentación piscívora (consumidores de peces), que se encargarían de consumir a los “guppys” que depredan el zooplancton que debería encargarse de eliminar los florecimientos excesivos de fitoplancton.

Este tipo de medidas son conocidas como “biomanipulación” que, en el caso particular del lago Tezozómoc, deben de ir de la mano con la disminución de los nutrimentos, ya que mientras siga sin control la entrada de materia orgánica proveniente de la planta de tratamiento El Rosario, los florecimientos de fitoplancton seguirán siendo excesivos y descontrolados.

La aplicación de ambas acciones podrían mejorar la calidad y transparencia del agua, dotando al lago de un aspecto más agradable.

La situación del lago Tezozómoc se replica en varios depósitos de agua cercanos a los núcleos urbanos, por lo que el entendimiento de su dinámica es un tema clave para el planteamiento de soluciones.

Hace algunos días se abrió paso a la restauración del parque cultural Tezozómoc, la cual incluye el saneamiento de árboles, reforestación y, en relación al lago, la búsqueda de un mejor mantenimiento del sistema hidroneumático y la instalación de aireadores y desnatadores que garanticen que el agua circule y se oxigene. Este será un primer paso para la limpieza del lago; no obstante, se seguirán realizando estudios para conocer a fondo el sistema ecológico para dar soluciones que no se limiten a cuestiones exteriores, sino que se adentren al equilibrio del ecosistema y al mejor cuidado de las especies que lo habitan.

Autora: Gemma Abisay Ortíz

Nacida en la Ciudad de México. Es bióloga por la Facultad de Estudios Superiores Iztacala. Amante de su profesión y más de la Ecología. Posee un particular interés por proyectos de remediación en ecosistemas acuáticos. Colaboró un año en la PAOT, donde nació su inquietud por la legislación ambiental. Ha participado en proyectos de divulgación de la ciencia impulsados por el GDF.  Es una apasionada por la lectura, el cine y los viajes. 

 

 

 

 





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4 comentarios


  1. Anaid La Flor, 2 años hace Responder

    Este paque es una de las joyas de la Ciudad de México, es una lástima que sea poco conocido. Cuando era niña mi mamá me llevaba y me gustaba mucho el lago. Precisamente gracias a estas experiencias de mi infancia tuve gran interés por las clases de historia prehispánica. Lo que siempre me dio tristeza es saber que este parque es una pequeñísima muestra de lo que alguna vez fue, seguramente, uno de los lagos más bellos del mundo. A menudo sueño que me gustaría ser Bernal Díaz del Castillo y poder contemplar la inmensidad de la Cuenca de México desde el paso de Cortés, seguramente fue un paisaje de ensueño. Hoy, infelizmente, habitamos una de las ciudades más pobladas y contaminadas del mundo. ¿Qué podemos hacer? al menos este parque es un símbolo del gran ecocidio que subyace bajo el asfalto de la Ciudad de México.


  2. Arthurhc, 2 años hace Responder

    Un gran articulo, el cual nos da una clara visión de lo sucede actualmente. ojala esto no quede aquí y se sigan haciendo este tipo de investigaciones


  3. Valèrie, 2 años hace Responder

    Tengo ya más de un año viviendo en la ciudad y no puedo creer que no conocía este lugar. Seguramente iré próximamente. Lo que me cuesta trabajo creer es cómo pueden vivir animales en un sitio que está alimentado por aguas residuales. Esto sólo demuestra que aunque contaminemos mucho al planeta, la vida al final terminará por adaptarse…


  4. Alan, 11 mess hace Responder

    Hola, interesante artículo Gemma, pero me entran muchas cuestiones respecto a tu uso de la palabra “restauración”; ¿realmente sería hacer una restauración? ¿o solo piensas llevar a un nivel estético más alto al parque? por otro lado ¿qué se ha hecho y que se ha avanzado desde el 2012? ¡gracias! ¡Saludos!


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